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martes 20 de mayo de 2008

PRESENTACIÓN DEL LIBRO MASCULINIDAD FEMENINA

A través de un estudio histórico detallado de las figuras literarias y cinematográficas de la transgresión del género, de la aparición de las subculturas butch-fem, drag King y de la masculinidad transexual y transgénero, Judith Halberstam dibuja en la Masculinidad Femenina (Egales, 2008) una cartografía de formas de resistencia a la normalización de la identidad. Publicado originalmente en el año 1998, este libro viene a abrir un campo de investigación crítico ante la proliferación de géneros disidentes en la cultura lesbiana.

AMPGYL - ASTURIAS EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LAS FAMILIAS 2008

lunes 19 de mayo de 2008

AMPGYL - ASTURIAS INICIA ACTIVIDADES

Xulio Suárez, Maite de Blas, Noelia Menéndez y Madelén Cachero
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Padres asturianos de homosexuales, bisexuales y transexuales se unen para «crear grupos de autoayuda». La asociación Ampgyl, dará charlas en los institutos para sensibilizar a los alumnos, orientarles y servirles de ayuda.
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EL COMERCIO
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«Tranquilidad y que somos muchos». Esas son las primeras palabras que escuchará un padre al llamar a la puerta de la Asociación de Madres, Padres y Familiares de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales de Asturias (Ampgyl) en busca de ayuda. Maite de Blas, la coordinadora de esta nueva asociación, asegura que el colectivo nace «para apoyarnos mutuamente, asesorar y orientar sobre qué hacer cuando tu hijo manifiesta sus sentimientos y no coinciden con lo que tú tenías previsto».Estos familiares de homosexuales y transexuales asturianos recuerdan que «nosotros no hemos sido educados para afrontar este tipo de situaciones y por eso nos hemos visto en la necesidad de unirnos y de tender la mano a otras personas, otros padres, que estén en nuestra misma situación».La historia de Maite de Blas es la de una madre de un transexual masculino al que trató de comprender desde el principio «porque los chavales no tienen a nadie más que a sus padres y son a quienes más quieren; si les fallamos... Qué puede ser de ellos. Una persona no puede estar escondiendo sus sentimientos toda la vida». Por eso entre los objetivos de AMPGYL destaca sobre todo «apoyar a quien se encuentre en unas circunstancias como las nuestras, es decir hacer un grupo de autoayuda para que los padres lo asimilen de otra manera». Además de padres y madres, la asociación trabaja con jóvenes de hasta 18 y 21 años. Para la coordinadora en Asturias de AMPGYL el objetivo es que los jóvenes no encuentren una falta de cariño y de comprensión. La asociación, además de los grupos de autoayuda, organiza charlas informativas en los últimos cursos de Bachillerato y ESO en colaboración con las asociaciones de padres y madres de alumnos. «Para que vayan entendiendo y oigan hablar de otras formas afectivo sexuales y las acepten de otra manera», señala la coordinadora. Esta asociación nacida en realidad en enero, pero que por razones burocráticas no echó a andar realmente hasta ahora, quiere hacer hincapié en que «estos chavales no eligen su opción sexual, nacen de una determinada manera y por esa condición no pueden ser discriminados». La junta directiva de Ampgyl; que cuenta con quince socios, está formada por Maite de Blas, como coordinadora; Madelén Cachero, secretaria, Noelia Menéndez, tesorera, y Xulio Suárez, vocal.


¡Enhorabuena!

domingo 18 de mayo de 2008

DÍA NACIONAL DE LUCHA CONTRA LA HOMOFOBIA

MANIFIESTO DE LA FELGTB

Una vez más alzamos la voz, serena, aunque firme y clara, para rendir homenaje y ofrecer nuestro apoyo y solidaridad a todas aquellas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGTB) que han sido víctimas de algún tipo de agresión a lo largo de este último año, en nuestro país o en cualquier otra parte del mundo. Un año más es necesario recordar que hay mujeres y hombres que, por razón única y exclusivamente de su orientación sexual o identidad de género, son insultados, humillados, agredidos físicamente e, incluso, asesinados. No podemos ni queremos olvidar que aún existen países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Mauritania, Nigeria, Sudán o Yemen en donde las prácticas homosexuales son castigadas con la pena de muerte. Y que en otros Estados, entre los que cabe incluir algunos de la órbita occidental, sin llegar a este extremo, las personas LGTB son sancionadas o perseguidas. Desde aquí expresamos nuestra más enérgica repulsa contra los Gobiernos de esos países que permiten o fomentan ese tipo de actuaciones. Ante esta lamentable situación, solicitamos al Gobierno de España, por un lado, que articule los mecanismos necesarios para presionar a aquellos países receptores de ayuda al desarrollo en los que se practica la LGTBfobia de Estado, a fin de que eliminen de su legislación todo tipo de discriminación a las lesbianas, gays, bisexuales o transexuales, y, por el otro, que traslade a las instancias europeas de manera inmediata la necesidad de establecer una serie de garantías de las personas LGTB en los supuestos de solicitud de extradición a alguno de estos países en que la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad están penadas. Jamás debería volver a darse un caso como el del joven estudiante iraní Seyed Mehdi Kazemi, al que el Reino Unido pretendía deportar a su país, aun a sabiendas de que allí le aguardaba una ejecución segura. En nuestro país, los resultados de las últimas elecciones generales, que han otorgado una mayoría parlamentaria holgada a los partidos de izquierda, permiten abrigar esperanzas acerca de una política favorecedora de la paulatina erradicación de la LGTBfobia en todos los niveles de la vida pública y privada. En este sentido, solicitamos del Gobierno de España la aprobación de una ley que otorgue protección a las personas LGTB frente a todo tipo de discriminación por motivo de orientación sexual o identidad de género, sea en el ámbito laboral, administrativo o, en general, social. Los indudables avances acaecidos en los últimos años, no nos pueden hacer olvidar, sin embargo, que en nuestro país lamentablemente todavía quedan graves cuestiones pendientes de resolver. En este sentido, exigimos al Partido Popular que retire inmediatamente el recurso de inconstitucionalidad que ha interpuesto contra la ley de reforma del Código civil que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. La persistencia en mantener dicho recurso evidencia un absoluto desprecio a los derechos civiles del colectivo LGTB. El Partido Popular, pese a que quiera aparentar lo contrario, una y otra vez ofrece pruebas palpables de su profunda, rancia y mezquina LGTBfobia. En estos últimos años lo ha puesto de manifiesto en numerosas ocasiones, bien a través de manifestaciones organizadas en connivencia con la jerarquía de la Iglesia católica, cuyo objetivo primordial no era otro que negar el pleno disfrute de los derechos de las personas homosexuales, bisexuales y transexuales, bien por medio de la feroz campaña de acoso y derribo contra la asignatura Educación para la Ciudadanía, al pretender que con ella se fomentan principios y valores éticos contrapuestos a los suyos y, en particular, aquellos que muestran la diversidad de la orientación sexual e identidad de género como un hecho natural a respetar. Nunca más debe darse un caso como el de esa adolescente lesbiana de Sabadell que se ha visto obligada a cambiar de Instituto a causa de los ataques que ha sufrido por parte de algunos de sus compañeros debido a su orientación sexual; comportamientos estos que vienen a poner crudamente de manifiesto la importancia de educar a nuestros niños y niñas, adolescentes y jóvenes en los valores universales de la comprensión y el respeto a la diversidad, en lugar de hacerlo en otros que, desde su estrechez de miras y fundamentalismo religioso, lo que hacen es fomentar, consciente o inconscientemente, ese tipo de agresiones. Exhortamos al Partido Popular y a la jerarquía de la Iglesia católica a que reflexionen sobre ello. A los responsables de los medios de comunicación les pedimos, asimismo, que rechacen categóricamente el empleo de cualquier expresión o comentario que incite, expresa o implícitamente, a la LGTBfobia. Al mismo tiempo, manifestamos nuestro más absoluto desacuerdo con aquellas series o programas de radio o televisión que pretenden encajar a las personas LGTB dentro de un determinado estereotipo social o profesional, pues desconocen que entre las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales existe tanta variedad como entre las personas heterosexuales. En relación con las personas transexuales, y en justo reconocimiento a la deuda que la sociedad ha contraído con ellas, al haberlas relegado y relegar aún, en buena medida, al olvido, cuando no al desprecio en razón de su identidad de género, reivindicamos de nuestros Gobiernos y Administraciones Públicas la adopción de auténticas medidas de discriminación positiva tendentes a evitar ese riesgo de exclusión social y laboral. Queremos también destacar que este año el lema acordado para el día del Orgullo es “Por la visibilidad lésbica”. Como siempre os animamos a que participéis masivamente en un día tan importante para nuestro colectivo, en el que la fiesta y la alegría van de la mano de la reivindicación incansable de nuestros derechos. En definitiva, un año más queremos alzar la voz para dejar constancia de nuestro compromiso real con todas aquellas mujeres y hombres que son discriminados a causa de su orientación sexual o identidad de género. Alzamos la voz para recordar que mientras siga habiendo un hombre o una mujer que padezca algún tipo de agresión, física o moral, por ser homosexual, bisexual o transexual, ni nos podemos ni nos queremos callar. Porque lo tenemos claro: el objetivo último e irrenunciable es la igualdad real entre todas las mujeres y hombres de este mundo sin que importe la raza o el color de su piel, su lengua o su acento, sus creencias u opiniones o su orientación sexual o identidad de género.
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Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales

sábado 17 de mayo de 2008

17 DE MAYO

JORNADA MUNDIAL CONTRA LA HOMOFOBIA

viernes 16 de mayo de 2008

HOMO PHOBICUS

jueves 15 de mayo de 2008

BIENVENIDA A EMPAR PINEDA ERDOZIA

José Manuel Martínez Pulet, profesor de Filosofía, condujo el acto de clausura de las III Jornadas, animando a nuestros estudiantes para que hagan de la igualdad el eje sobre el que proyecten sus ideales de vida.

Empar Pineda, referente de primer orden en la lucha por la igualdad, nos recordó los aciagos días en los que el nacional-catolicismo controlaba con mano de hierro las relaciones personales. Del mismo modo, evocó las estrategias empleadas por los gays y las lesbianas de la época para sortear la acción represora del régimen franquista.
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La histórica activista, feminista y escritora, Empar Pineda Erdozia, acude a nuestro Instituto para hablarnos de cómo despertaron a la sexualidad las lesbianas de su generación en un contexto de ignorancia y vergüenza. Nos puede parecer sorprendente, pero durante la dictadura y la transición política, mujeres que sentían de un modo diferente, no tenían conciencia clara de la propia homosexualidad. Muchas, desconocían qué era el clítoris o la palabra que mejor definía su orientación sexual. La negación de la realidad lésbica, tuvo como contrapartida que muchas relaciones amorosas entre mujeres, “gozaran” del beneplácito social al presentarse como magníficas relaciones de amistad. Aquella España gris, pacata, casposa - de pandereta y misa diaria - tenía una concepción tan restringida de la sexualidad que no podía sospechar de los tórridos encuentros a los que se entregaban en su intimidad las discretas amigas del 5º, que se presentaban ante la vecindad como ejemplo de virtuosismo y compostura. El pasado martes el Juez Marlaska señalaba que la ley del silencio “le había hecho perder 25 años de vida afectiva”; la mayor parte de ellos en Democracia. El franquismo silenció por acción a gays y transexuales que tuvieron la mala fortuna de vivir en un país que por entonces no les merecía. Del mismo modo, negando la sexualidad femenina, la dictadura confinó el derecho de las mujeres homosexuales a reivindicar su autonomía. Empar Pineda, es un referente de primer orden para el feminismo y para la causa rosa. Su lucha, continuada en el tiempo, ha vertebrado la fuerza de una “revolución romántica” que ha visto legitimados los derechos irrenunciables de las personas homosexuales y transexuales en los primeros años del siglo XXI. Empar, sin lugar a dudas, es la persona más querida, respetada y admirada por el movimiento asociativo GLBT. Generosa en extremo, ha hecho un hueco en sus compromisos profesionales para cerrar las III Jornadas sobre Cultura GLBT del Instituto Duque de Rivas, dándonos lo que mejor sabe hacer: una lección de amor y solidaridad.
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Desarrollará la ponencia:
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.............."Las lesbianas durante la represión franquista y la transición"
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Coordina: José Manuel Martínez Pulet - Dpto. de Filosofía

LA DULZURA DE SAFO

MARTÍN PRIETO - EL MUNDO
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Querida Empar:
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Pese a los años transcurridos, te sigue recordando todo el mundo que tuvo el placer de tratarte en los tiempos irrepetibles en que girábamos sobre el gozne de nuestros destinos y, de alguna manera, fuimos efímeramente protagonistas de nosotros mismos. Habiéndote perdido, busqué entre amigos comunes, relaciones políticas, «rojos» irredentos, y nadie daba fe de ti, pero todos apostillaban mi indagatoria: «Avísame si das con ella; me gustaría volver a verla». Han pasado veinte años y al menos a mí me reconforta contemplar que no has cambiado, que sigues tal como eras cuando ya los demás apenas somos aquellos: igual de flaca, de solidaria, tan traspasada por una enérgica dulzura y tan ajena a la menor intolerancia, siempre comprensiva con la debilidad de los demás y bastante exigente contigo misma. Cuando tú eras una dirigente del Movimiento Comunista yo andaba enamoriscado de ti, y mis compañeros me tomaban cruelmente el pelo que entonces tenía, pero algún artículo te habré publicado no por otra cosa que por ser vos quien sóis. Lo mío era de medalla, por cuanto trabajando remuneradamente por hacer enraizar en España una revolución burguesa con casi trescientos años de retraso, me dio en aliviar mi mala conciencia buceando en tu MC, en la Liga Comunista Revolucionaria, en el Partido de los Trabajadores de España, o en la Organización Revolucionaria de Trabajadores: católicos que aún creían en el mensaje evangélico, maoístas, trostkistas, albaneses, ¡qué sé yo! A mí, más que remar contra la Historia, me atraía de aquella marginalidad del comunismo, aquel potaje de siglas, la calidad de algunas mujeres que en él encontrabas y de la que siempre sobresalías tú, y no por imposición avasalladora sino por una clara distinción y discreción. Que fueras lesbiana me daba lo mismo; a mí me interesaba la serenidad que sigues irradiando, tu paciencia, y, por supuesto, tu cociente intelectual. Licenciada en Filología Románica creo que continúas siendo la única ciudadana española que habla y escribe en castellano, catalán, gallego y euskera, porque lo de Fraga, que presume de don de lenguas propias y extrañas, no me lo creo, y jamás le he escuchado decir ni «agur». Nacida en Hernani, hija de un carnicero catalán y madre vasca, ya tenías algo andado, pero también has sido una peripatética de las universidades españolas de las que te iban expulsando. Creí que habías acabado en la docencia, pero no; fiel a ti misma casi te conviertes en reportera de Juan Tomás de Salas porque tenías una Vespa; has vendido libros, galletas, quesos, y hoy en un trasto aplastado de cuatro ruedas vas a trabajar «de chica para todo» en una clínica de la que eres secretaria de dirección. Como no podía ser de otra manera, continúas enredada en movimientos como Liberación o el Colectivo de Feministas y Lesbianas. Ya te he dicho que quizá el sida ha hecho reflexionar a la sociedad sobre la homosexualidad masculina, pero el amor entre mujeres prosigue enterrado en un ghetto doble: mujeres y sexualidad aparentemente no reproductiva y por ello antisocial. Con el mundo de Lesbos y de Safo algo ocurre en esta sociedad para que la suavidad de vuestro amor permanezca tan escondida, sobreentendida y entre visillos. Amigos homosexuales veo que avanzan en el reconocimiento de sus legítimas preferencias, pero las lesbianas continúan en buena medida cubriéndose la cabeza con un «chador». No tengo respuestas, y sí un cerro de preguntas. Casi todas las mujeres heterosexuales que conozco se complacen con el trato y la amistad de homosexuales, pero se engatan ante una lesbiana. Será el miedo atávico judeo-cristiano a caer en los brazos del propio sexo. No lo sé, ni acabo de entenderlo, por cuanto los estudios sociológicos te explican que, muy por encima de los varones con lo suyo, las adolescentes tienen aproximaciones lésbicas y juguetean con la entrega y la ternura de su mismo sexo. Puede que resulte mejor que permanezcáis en una cierta penumbra; siempre es beneficioso resultar un punto intrigante. Lesbos no es una isla griega: es el significado de otro planeta cuyos recovecos y secretos permanecen vedados a los varones. Mal que bien el homosexual se está integrando, comienza a prescindir de la simulación y se sienta en la mesa de los Consejos de Ministros. Las lesbianas sois los nuevos judíos: estáis ahí pero procuráis pasar desapercibidas. Mis congéneres sexuales hasta pueden desear a un travestido o transexual, pero se ponen de los nervios ante una mujer lesbiana, liberada de mitos fálicos. Es más: un hombre cultivado, inteligente, culto y liberal, acepta los devaneos de su esposa con otros varones, o su huida en brazos de un galán competidor. Hasta es posible que lo asuma con la elegancia que se espera del caballero que no alcanza la victoria en un deporte. Pero que tu mujer se vaya con otra, se enamore de otra, eso no, eso jamás. El ego masculino queda extrañamente triturado y no existe peor dolor que el que no se comprende. Vosotras entendéis otras maneras de reclinar el afecto y hasta la pasión; el hombre puede convivir con la homosexualidad porque a la postre todo queda en casa, y una sexualidad dominante y totalizadora queda preservada; pero el amor entre mujeres, del que siempre se sospecha ominosamente doblado de feminismo puro y duro, se percibe como una absoluta exclusión, zona prohibida al mundo de los machos incluso para curiosear, amenaza latente, territorio desconocido poblado de acechanzas y temores milenarios a la definitiva pérdida de la identidad. De ti, mi adorada Empar, mujer fuerte y sensata, incluso maternal, que no has trocado ningún papel, que continúas siendo tan femenina en todo lo bueno que te aportan tus ovarios, y tan alejada de cualquier cultura machista, me sigue enamoriscando la gran compasión con la que contemplas el incomprensible azacaneo del género humano. Pareciera que desde una tarima contemplaras sin entender el ir y venir de un hormiguero, pero siempre cuidadosa de no pisotear alguna hormiga. Vivir, dejar vivir y, sobre todo, ayudar a vivir. No en balde Empar es Amparo en catalán. Siendo feminista y lesbiana, pudiendo reclamar airada tanto para el legítimo ejercicio de tu personalidad, tienes en cambio palabras amables sobre la carrera de obstáculos y confusiones de la condición masculina en este fin de siglo. Tal como cuando hacías política a tiempo completo no advertí en ti rencor social, no veo en tu lesbianismo otra cosa que una amorosa inclinación, absolutamente exenta de cualquier vindicación antimasculina, que no antimachista. Para alcanzarte, en tantas cosas, llego tarde. Como mucho, para un verano de Tánger como Paul Bowles junto a Debra Winger. Pero no son estas horas de que ambos mudemos de querencias. Eso sí: de existir la reencarnación y poder optar, elijo ser mujer y lesbiana para poder vivir contigo alguna historia de amor.

martes 13 de mayo de 2008

BIENVENIDA A ESTHER NOLLA MIRÓ

. Esther Nolla, presidenta de AMPGYL, enfatizó la importancia del apoyo familiar en el proceso de construcción identitario del adolescente GLBT

Mercedes Acebedo, profesora de Inglés, coordinó la actividad dirigida a alumnos de 3º y 4º de ESO
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Es un honor recibir y saludar a nuestra invitada, Esther Nolla Miró, Presidenta de la Federación Estatal de Madres y Padres de Gays y Lesbianas, y coautora del libro “Entender a los que entienden”. En la actualidad, la asociación está inmersa en un proceso de expansión que tiene como objetivo fundamental extrapolar la experiencia de normalización del hecho homosexual y transexual de las familias catalanas al resto del Estado, trabajando con los progenitores de jóvenes gays, lesbianas y transexuales de diversas Comunidades Autónomas, que viven con angustia las orientaciones sexuales minoritarias o que carecen de herramientas para abordar adecuadamente en el seno familiar, la resolución del conflicto que supone aún hoy la eventual salida del armario de alguno de sus miembros. Esther Nolla, ha multiplicado sus actividades de divulgación en los últimos tiempos, participando de forma continuada en diversos foros, para defender el derecho de los hijos de las familias tradicionales a significarse desde la diferencia.
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Desarrollará la ponencia:


."He tenido la suerte de tener un hijo gay".
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. Coordina: Mercedes Acebedo - Departamento de Inglés

BIENVENIDA AL MAGISTRADO JUEZ FERNANDO GRANDE-MARLASKA GÓMEZ


Fernando Grande-Marlaska en compañía de Antoni Ruiz, presidente de la Asociación de Ex Presos Sociales inauguró la exposición "Memoria Viva" como homenaje a las "otras víctimas" del franquismo.
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La conferencia "Igualdad de Derechos"fue coordinada por la profesora de Biología, Olga Mayoral, que glosó con un panegírico la trayectoria vital y profesional de nuestro ilustre invitado.

El Titular del Juzgado de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, inaugura hoy en nuestro Instituto las III Jornadas sobre Cultura GLBT con una conferencia en la que abordará la importancia del Derecho en la conquista social de la igualdad. En los últimos años, la actividad profesional de Fernando Grande-Marlaska Gómez, ha adquirido notoriedad por la instrucción de varios sumarios contra la organización terrorista ETA y el entorno que le secunda: Batasuna y la kale borroka. Su actividad como jurista no ha sido óbice para que se signifique como gay desde el activismo social, reivindicando la dignificación del matrimonio homosexual o participando activamente en campañas para promover el uso del preservativo en las relaciones homosexuales, como medio más eficaz para prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual. En una fecha tan señalada para el movimiento GLBT como lo es el 28 de junio, apoyó el pasado año en una entrevista concedida en exclusiva a Televisión Española, el proyecto educativo del Instituto "Duque de Rivas" de atención a adolescentes homosexuales. Un compromiso, que renueva hoy inaugurando, en compañía de Antoni Ruiz - presidente de la Asociación de Ex Presos Sociales -una exposición fotográfica cedida por el Gobierno Vasco, relativa a los homosexuales y transexuales represaliados por el franquismo en la cárcel de Nanclares de la Oca. Nuestro ilustre invitado ha dedicado una buena parte del fin de semana a preparar su intervención ante el alumnado del Instituto.

. Desarrollará la ponencia: "Igualdad de Derechos"

¡ Bienvenido !

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Coordina: Olga Mayoral - Departamento de Biología

III JORNADAS SOBRE CULTURA GLBT

Alumnos colaboradores del programa de
Tutoría de Atención a la Diversidad Afectivo-Sexual del IES "Duque de Rivas"
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El 17 de mayo, se celebra en todo el mundo el “Día Internacional contra la homofobia y la transfobia”, una fecha destinada a reivindicar la dignidad de cuantos son perseguidos y estigmatizados por su condición sexual. Fiel al cumpimiento de los objetivos marcados en su Programación General Anual, el Instituto "Duque de Rivas" organiza durante estas fechas las III Jornadas sobre Cultura GLBT; un proyecto cultural y reivindicativo abierto a toda la Comunidad Escolar con el que queremos significar la importancia de la educación afectivo sexual en el proceso de construcción identitario de todos los alumnos, sin excepción. En España, las leyes de la igualdad aprobadas en la última legislatura, confieren los mismos derechos a las personas homosexuales, transexuales y heterosexuales. Sin embargo, esta diversidad sexual, que muestra hoy a nuestro país como referente de modernidad y paradigma de equidad, no ha tenido del mismo modo un desarrollo paralelo en su Sistema Educativo. Para que la igualdad legal se convierta en igualdad real, es necesario trabajar las actitudes y valores de respeto hacia las personas homosexuales y transexuales. Los centros educativos tienen la responsabilidad de jugar un papel protagonista en este proceso, implementando desde las edades más tempranas, una educación más inclusiva y respetuosa con la diversidad. Porque... aunque mayoritariamente no se visibilicen, los alumnos gays, lesbianas, transexuales y bisexuales, existen. Están también, aquí y ahora - entre nosotros - demandando desde su silencio, una información que les ayude a entenderse y aceptarse.

  • Porque no les podemos hurtar su derecho a la felicidad.
  • Porque todos somos, al mismo tiempo, iguales y diferentes.
  • Porque hay tantas sexualidades como biografías
  • Porque la información es la mejor vacuna contra el prejuicio social.
  • Porque el silencio nos convierte en cómplices de la violencia y del heterosexismo.
  • Porque no aceptamos la conculcación de los derechos humanos.
  • Porque criminalizar el amor homosexual es un desatino.
...... Y porque todos tenemos la obligación moral, para acabar de una vez por todas, con el secuestro emocional que padece un número importante de nuestros alumnos adolescentes.

domingo 11 de mayo de 2008

CAMINAR SOBRE LAS AGUAS

La película cuenta la peripecia vital de un atractivo hombre judío, asesino a sueldo, que se pone en contacto con un joven homosexual alemán para matar a un exterminador nazi, abuelo del protagonista. Los dos emprenderán “la búsqueda del otro” con objetivos diametralmente opuestos. A pesar de tener diferentes inclinaciones sexuales el proceso les llevará a una mutua fascinación. Entre ellos, hay secretos que no se pueden desvelar. Pertenecen a dos etnias diferentes, enfrentadas por el holocausto. Un fascinante viaje al mar muerto les descubrirá también en una amistad que se alejará de todo convencionalismo; un tipo de amor que nacerá para redimir un odio ancestral. El largometraje nos invita a reflexionar sobre las funestas consecuencias que generan los fanatismos, y nos anima a descubrir cómo el afecto es el mejor antídoto contra el miedo y la intolerancia.

Emilio de Cos

sábado 10 de mayo de 2008

ACTIVIDAD FORMATIVA


Miércoles, 21 de mayo - Presentación y Sensibilización
  • 09:00 Acreditación de los asistentes
  • 10:00 Presentación del curso y motivos del mismo
  • 10:30 Nominalización de un problema social
  • 11:30 Descanso
  • 12:00 Otros puntos de vista, Teoría Queer
  • 13:45 Descanso
  • 15:30 Homofobia y Legislación
  • 17:30 Descanso
  • 19:30 Cierre

Jueves, 22 de mayo - LGTBfobia durante el desarrollo / educación

  • 09:30 Estereotipos ¿Somos prejuiciosos?
  • 11:30 Descanso
  • 12:00 Realidad homofóbica en la educación española
  • 14:30 Descanso
  • 16:00 Familias LGBT
  • 18:00 Descanso
  • 18:30 Nuestra familia: Víctima y verdugo
  • 20:00 Cierre

Viernes, 23 de mayo - LGTBfobia en la vida social

  • 09:00 Realidad homofóbica en el mundo laboral
  • 11:30 Descanso
  • 12:00 Realidad homofóbica en la tercera edad
  • 13:45 Descanso
  • 15:00 Bifobia, ¿Doble discriminación?
  • 16:00 Transfobia
  • 17:00 Descanso
  • 17:30 Otros campos menos vistos de la homofobia
  • 19:30 Debate final y cierre del curso

Inscripciones: curso_uamentiende@hotmail.com

CUÉNTAME CÓMO VIVES, CÓMO VAS MURIENDO

Cuéntame cómo vives;
dime sencillamente cómo pasan tus días,
tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres
y las confusas olas que te llevan perdido
en la cambiante espuma de un blancor imprevisto.
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Cuéntame cómo vives;
ven a mí, cara a cara;
dime tus mentiras (las mías son peores),
tus resentimientos (yo también los padezco),
y ese estúpido orgullo (puedo comprenderte).
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Cuéntame cómo mueres;
nada tuyo es secreto:
la náusea del vacío (o el placer, es lo mismo);
la locura imprevista de algún instante vivo;
la esperanza que ahonda tercamente el vacío.
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Cuéntame cómo mueres;
cómo renuncias -sabio-,
cómo -frívolo- brillas de puro fugitivo,
cómo acabas en nada
y me enseñas, es claro, a quedarme tranquilo.
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.....................................................................GGabriel Celaya

viernes 9 de mayo de 2008

MANIFIESTO POR LA VISIBILIDAD LÉSBICA


Hoy estamos aquí para demostrar que podemos vivir y expresar libremente y con honestidad lo que verdaderamente somos y sentimos. Más aún: que vale la pena hacerlo y no sólo entre nosotras, sino de cara al resto de la gente. Hoy estamos aquí para expresar que somos parte importante de esta sociedad en la que se nos ha reconocido la igualdad legal pero que aún no termina de asimilar nuestra igualdad real. Venimos a reclamar nuestro espacio, a reivindicar nuestra voluntad de ser lo que queremos: libres, visibles, mujeres lesbianas de pleno derecho. No se puede ser libre en las sombras. Por eso hoy, pedimos a todas cerrar las puertas de los armarios de una vez y para siempre. Que decidamos ser visibles, lesbianas con todas sus letras y que nada nos haga echar atrás. Porque la invisibilidad equivale a maltrato, a injusticia. Porque la invisibilidad impide una vida plena, es hora de salir, pero no se trata tan sólo de hacerlo un día. Es hora de salir y quedarnos fuera del armario todos los días y en todos los aspectos de nuestra vida. Hace tres años que tenemos el marco legal que ampara nuestra igualdad, es hora entonces de dar el siguiente paso y animarnos, animar a todas nuestras compañeras a ser visibles. Por nosotras mismas y por las que vienen detrás. Por nuestras familias y por las mujeres lesbianas que en otras partes del mundo miran a España como un referente de igualdad y de esperanza para poder reclamar su propio derecho a la libertad de vivir sin ser discriminadas, de estar protegidas por las leyes, de serde una vez por todas, también ciudadanas. Hoy nos mostramos en nuestra diversidad, hoy creamos un nuevo imaginario, porque las mujeres lesbianas somos muchas y diversas. Porque si… Porque tenemos derecho. Y este día no podemos obviar que si podemos estar aquí, es gracias a las que, cuando todo jugaba en contra, decidieron ser lesbianas luchadoras y visibles. No podemos seguir sin agradecer a esas pocas valientes que se atrevieron a salir a la calle reclamando libertad, derechos, justicia. Hoy es nuestro día y como mujeres solidarias, no podemos olvidar que en nuestra sociedad sigue sin ser lo mismo ser hombre que mujer. Seguimos cobrando un 30 % menos en los mismos puestos de trabajo, nuestro porcentaje de paro es mayor, las cifras relacionadas con la precariedad laboral son considerablemente mayores entre las mujeres y el acceso a los cargos de responsabilidad nos cuesta siempre mucho más. Hoy en nuestra sociedad, seguimos soportando la lacra de la violencia de género, seguimos esperando por una ley de plazos que garantice nuestro derecho al aborto. Hoy seguimos soportando la discriminación por razón de orientación sexual o de género. Es una realidad que nos toca cambiar con la solidaridad de todas y todos aquellos que saben que la igualdad es la mejor arma para garantizar una sociedad más libre y democrática. Por esta razón, exigimos que Educación para la Ciudadanía se imparta sin permitir que se mutilen sus contenidos por nada más que los prejuicios. Anhelamos una sociedad laica, por lo cual pedimos al gobierno que se excluya la religión del currículum educativo. En definitiva, exigimos una educación que haga énfasis en la diversidad como única garantía para lograr una España más justa e igualitaria. Hoy es nuestro día y por eso exigimos a las instituciones un compromiso público y firme de apoyo a la visibilidad lésbica, adoptando las medidas necesarias que permitan a las lesbianas desenvolvernos plenamente en el entorno laboral, educativo y social. Exigimos firmeza en la aplicación de las leyes para que no exista la menor posibilidad de sufrir discriminaciones laborales o de cualquier tipo, por motivos de nuestra orientación sexual. Exigimos que los servicios de salud se hagan conscientes de que somos mujeres que mantenemos relaciones sexuales con otras mujeres y en este sentido, se elaboren protocolos ginecológicos que tomen en cuenta nuestra realidad para garantizar así una atención completa. Exigimos que se realicen estudios, estadísticas, muestreos. De la misma manera que se hace con otros colectivos. Exigimos el acceso fácil y libre a las barreras de látex y otros sistemas de protección y que los mismos estén disponibles a precios asequibles o gratuitos, del mismo modo en que ocurre con los preservativos masculinos. Exigimos campañas para la prevención de infecciones de transmisión sexual y para la prevención del cáncer de mama y útero orientadas a nuestro colectivo. Exigimos que se realicen los cambios que se sean necesarios en la Ley de Reproducción Asistida con el fin de permitir que podamos donar óvulos a nuestras parejas, porque la actual ley que obliga a la donación anónima de óvulos, discrimina y es un agravio comparativo con respecto a las parejas heterosexuales. Hoy, día de la visibilidad lésbica, nuestro día, también queremos hacer un llamado a todas aquellas lesbianas que son caras conocidas, públicas. A todas las que desde los medios, la política, el mundo empresarial o las artes viven su lesbianismo como algo que debe ser ocultado. Les invitamos a sumarse, a empujar el carro de la visibilidad. Les invitamos a ser valientes, solidarias. Les invitamos a demostrar que somos una sociedad madura que acepta a una mujer lesbiana de cara al público de la misma manera en que cada vez más, se acepta a nuestros compañeros gais como un hecho cotidiano y normal. Se acabaron las excusas, nada justifica los armarios, hoy tenemos leyes que nos amparan. Es el momento de sacudirnos el miedo, nos queda mucho por hacer. ¡Qué por nosotras no quede! Somos muchas, somos diversas pero iguales en derechos. Amamos, sufrimos, disfrutamos como todo el mundo y como todo el mundo, queremos vivir con la cara al aire y la frente en alto.

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Somos mujeres,

somos lesbianas
y como tales VIVIMOS
con V de VISIBLES...

martes 6 de mayo de 2008

BUSCO MI DESTINO: EXPULSIONES OBLIGADAS DEL PUEBLO CHICO


HUGO SALAS y PAULA JIMÉNEZ - SENTIDO G
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Lejos de los grandes centros urbanos, demasiado cerca del juicio de vecinos y vecinas, escaparse de la norma heterosexual suele obligar al exilio. Historias en las que el anonimato permite despejar la propia identidad. En todas las sociedades hay determinadas cosas (buenas o malas según quién las mire) que sólo pueden ocurrir —o que ocurren con más facilidad— en el escenario de la gran ciudad, donde el anonimato, la distancia y la falta de contacto vuelven porosas las fronteras del “nosotros”, a menudo responsable no sólo de unir a las personas en grupos sino también de diseñar distintas formas de exclusión. Se sabe: que todos te conozcan, sepan tu nombre y tu historia, esa familiaridad permanente y obligada que para muchos puede ser fuente de contención, para otros y otras se transforma en pesadilla. La misma mirada atenta con la que el pueblo cuida es aquella con la que controla, vigila e incluso, llegado el caso, corrige. Sin duda alguna, la libre expresión de las sexualidades e identidades de género diversas es un fenómeno urbano y —aunque a veces se olvide— muy reciente (demasiado reciente como para tomárnoslo con calma). Mientras que la ciudad, un poco por proceso ideológico y otro poco por negocio, termina por acostumbrarse al nuevo paisaje, al punto tal que en una escuela porteña una alumna travesti puede ser abanderada, los pueblos siguen estas transformaciones con mucho más recelo. Insultos que se han vuelto si no insoportables al menos políticamente incorrectos en la urbe, tienen plena vigencia a pocos kilómetros, donde la Iglesia —por lo general, en manos de sus elementos más reaccionarios— conserva mayor injerencia en el desenvolvimiento de la vida social (aun cuando sus habitantes, en buen número, no dudarían en calificarse como católicos “no profesantes”). El peso decisivo de esta institución milenaria que pide disculpas con quinientos años de atraso (pregúntenle a Galileo), resulta evidente al escuchar el testimonio de Sara, actual integrante de La lesbianbanda, que lejos de provenir de un pueblo argentino o sudamericano (a los que un descuido podría imputar cierto “atraso ideológico” ligado a la supuesta modernización frustrada del Tercer Mundo) proviene de un pueblito en una de las grandes naciones industrializadas: “Mi pueblo se llama Trevisso, está en Italia. ¿Cómo es allá? Hace un año, nada más, salió publicado en el Corriere della Sera que el alcalde dijo que había que hacer limpieza étnica contra los homosexuales, así que imagínate. No era sólo el alcalde, sino también la sociedad, porque el Vaticano tiene un peso muy fuerte en Italia. Un día, hablando con mi mamá, ella me dijo: sí, tiene razón el alcalde. Yo no lo podía creer... ¡mi mamá!”.

Pelotas y muñecas

A menudo, quienes venimos del interior deploramos la suerte de los niños porteños, condenados al encierro, la vigilancia constante y el control estricto, con la convicción —más o menos férrea— de haber disfrutado en nuestra infancia de mayor libertad. Sin embargo, a poco de reconstruir nuestra biografía se advierte un detalle: muchas veces, la primera noción de que “algo raro pasaba”, de que uno era “rarito” o “poco femenina” no fue personal, íntima, sino que vino del exterior. “Yo sabía que era maricón mucho antes de saber que me gustaban los hombres, es más, antes de saber cómo se hacían los bebés, es decir, antes de saber qué era coger”, dispara Mariano, que hasta los veintidós años vivió en un pueblo bonaerense de 5000 habitantes. “Ser maricón era no jugar a la pelota, querer estudiar danza como mi hermana, llorar si me golpeaba, tenerles miedo a los petardos, juntarse mucho con nenas..., todas esas cosas, y era algo que me habían dicho desde siempre, desde chiquito, y que me decían todo el tiempo.” Maricón y marimacho, he aquí las contraseñas con que el pueblo comienza a vigilar, desde temprano, aquellas actitudes sospechosas, extrañas, que ponen en entredicho la rigurosa división entre nenes y nenas que es el pan nuestro de la norma social. El rótulo no sólo sirve para que todo el pueblo preste atención y colabore con la dura tarea de “corregir” a los desviados, sino también para marcar a las víctimas: temerosos del estigma, de chiquito nadie quiere ser maricón, y al ser llamadas marimachos, las nenas se encogen de hombros y se largan a correr. Uno no sólo es anormal, sino también, en cierta medida, culpable. Dolorosamente, no es inusual que los encargados de esta yerra sean los propios padres. “Antes —recuerda Sara—, cuando no lo sabían, mi papá y mi mamá muchas veces me preguntaban por qué me vestía así, si era lesbiana, o directamente me decían marimacho, y yo se los negaba, negaba la evidencia; pensaba que estaba enloqueciendo, me sentía muy sola. Porque yo sé que parecía un macho: me vestía siempre con vaqueros, camisas amplias, zapatillas, el pelo taxativamente corto y con gel. Ni hablar de pintarse la cara, nunca. Y pollera tampoco. Era una lucha con mi mamá, que me compraba ropa estilo femenino que yo terminaba guardando en el placard, porque yo era así. Jugaba con chicos, no con Barbies. Después de que me vine para acá, una vez hablé con mi hermana y ella me dijo que mi papá y mi mamá son más felices si yo estoy lejos, porque para ellos sería una vergüenza que yo estuviera ahí, feliz como lesbiana. Para ellos es una enfermedad, algo anormal.” La consecuencia más inmediata es, con mucho, previsible. Al llegar la pubertad y presentarse los primeros estímulos sensuales, se desencadena la paradoja de reconocerse y aborrecer de sí en el estigma. “Me acuerdo de que cuando empezaron a gustarme los chicos fue horrible. Yo no quería ser puto, porque quería demostrarles a todos los que me habían hecho la vida imposible que se habían equivocado, que yo no era lo que ellos decían..., ahora que lo pienso era muy loco, porque si yo era puto, ellos ganaban, pero si no, también”, reflexiona hoy Mariano, lejos ya del pueblo. De hecho, todos los testimonios que han permitido armar esta nota, incluso los recuerdos de quien escribe, son de algún modo discursos de exilio: para quienes tenemos más de 30, al menos, el único modo de poder decirsoyera irse a Buenos Aires, cuando fuera, como fuera
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El encuentro imposible
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Entretanto, la vida no asumida o encubierta transcurría por los carriles habituales del desconcierto, de nunca saber dónde se está parado, con quién se puede qué. Liliana vivió en San Miguel de Tucumán hasta los 27 años, cuando un incidente la puso frente al infierno tan temido: “Me había gustado una amiga, pero yo lo había tomado como una fantasía, nada más. Ella me iba a buscar a todos lados, me llevaba y me traía, y me había propuesto proyectos laborales. Yo estaba contenta con eso. Teníamos gustos muy parecidos. Si vas a tener una socia está bueno compartir eso, los gustos. Hasta que un día me dieron ganas de darle un beso, y ahí reculé. Le dije que no podía participar del proyecto, que me iba a vivir a Buenos Aires. Ella se enojó, porque la dejé plantada con todo. Nunca supo lo que a mí me pasaba. No sé cómo hubiera reaccionado, tuve la duda, por eso nunca le conté. La última vez que la vi, fuimos a tomar un café y me moría de ganas por contarle mis cosas, pero no me animé”.La contracara de la calentura que no avanza, del cuerpo que no entra en acción, quizá sea el amor que no osa decir su nombre, moneda corriente entre varoncitos, como bien sabe Mariano: “No, novios no, porque yo estaba convencido de que a mí me gustaban las chicas, aunque no salía con ninguna. Eso sí, siempre tenía un amigo, mi mejor amigo de ese momento, digamos, y con ése, que fueron tres, siempre terminaba pasando algo, porque estábamos borrachos o porque sí... Pero de eso no se hablaba, era como si no hubiera pasado nada, nos hacíamos los boludos, ninguno se hacía cargo. Es más, uno después les dijo a todos que yo me había regalado y que él no había querido nada, que por eso no me hablaba más. ¿Ahora? Creo que están casados, los tres. Bueno..., uno que era profesor mío de taller ya estaba casado en esa época.” Las risas, el chiste, no alcanzan a ocultar lo evidente: la que tendría que haber sido la edad de los descubrimientos, de los romances tímidos, tortuosamente sencillos, termina siendo un laberinto de sensaciones encontradas, de recuerdos agridulces. La biografía de quien se descubrió diferente en un pueblo suele terminar convertida en un teatro íntimo de fantasmas, asignaturas pendientes, situaciones claras en retrospectiva. “No sé”, reconoce Pablo, que hace cinco años, llegada la mayoría de edad, abandonó el pago sanjuanino. “Más de una vez me cuelgo pensando en cosas que pasaron, como una vez que un chico de quinto año, yo estaba en segundo, me preguntó si me gustaban las revistas porno y no supe qué decirle, pensé que me estaba jodiendo. Ahora me doy cuenta de que era un lance, que me estaba midiendo a ver qué pasaba, y me hubiese gustado tener esa historia, porque era muy lindo él. Creo que me la perdí por paspado y me da bronca.” Más adelante, cruzadas las incertidumbres de los primeros años, las cosas tampoco resultan sencillas. “En Trevisso tuve dos parejas”, recuerda Sara. “A Anita la conocí en una fiesta de cumpleaños y a Selly en el trabajo. Las inicié yo, antes eran heterosexuales y después volvieron a serlo. Las dos me dejaron por el mismo motivo: la presión social. No podían decírselo a la familia, no querían blanquear lo que estaba pasando. Ya no soportaban las preguntas de los compañeros de trabajo —¿tenés novio?, ¿salís con alguien?— o que los padres les preguntaran sobre su relación conmigo, por qué dormíamos juntas y esas cosas. Después que cortamos, Selly conoció a un chico y quedó embarazada.”

Los normales
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Se sabe: en los pueblos hay muy poco puto o torta sueltos, salvo alguno que otro raro ejemplar, como el peluquero aquel o esas dos profesoras de gimnasia, de quienes todo el mundo —para que no quede duda— murmura. Crecer en un pueblo es respirar un clima donde, efectivamente, “todo el mundo está casado” (incluso las personas del mismo sexo con las que uno o una se acuesta). Consecuentemente, la mayoría de quienes se sienten diferentes intentan, con distinta suerte, establecer relaciones heterosexuales. “Hasta que me fui de San Miguel —reconoce Liliana—, todas mis relaciones fueron con varones, y eran exclusivamente sexuales o de amigos, nunca de amor. Yo sentía que estaba viviendo la vida de mi mamá y mi papá, nunca me enganché.” Contra los prejuicios que despierta el tema, sin embargo, en algunos casos se establecen vínculos más profundos. Pablo, por ejemplo, tuvo novia durante cinco años. “Y ahora todos me preguntan cómo hacía, pero la verdad es que no lo pasaba mal. Había algo que no estaba, sí, yo quería algo más, pero no es que tenía que hacer un esfuerzo para acostarme con ella. La pasábamos bárbaro. Decirle a ella fue lo más difícil para mí, porque yo la quería mucho y sabía que no me iba a entender. ¿Cómo le decís esto a alguien que quiere casarse con vos y que alguna vez hasta te dijo los nombres que quería ponerles a los bebés? ¿Cómo le explicás que no estuviste mintiendo, que vos también creías en todo eso? Durante dos o tres años ni siquiera me habló. Después volvimos a ser amigos, un tiempo, pero se fue cortando..., es como si ella no pudiera bancarse. Yo sé que hace fuerza, pero no le sale.” Los encuentros confusos, los intentos de normalización frustrada, en más de una ocasión contribuyen a deformar la propia imagen, a fomentar el rechazo. “Como te dije, a mí me gustaban las chicas... y yo intentaba, pero ninguna me daba bola, no sé, se darían cuenta”, recuerda Mariano. “Con el tiempo esto me fue traumando, estaba seguro de que era horrible, feísimo. Vivía torturado. Por eso, para mí descubrir el mundo gay fue como un estallido: ¡uy!, puedo gustarle a alguien. Era una sensación nueva. También me fui de mambo un poco. Así y todo, cada tanto me miro al espejo y me cuesta no verme feo. Creo que es algo que no se pasa nunca.” Para Sara, cambiar de aires, salir del encierro pueblerino, también significó un cambio consigo misma. “Cuando vine a Buenos Aires recién sentí que era yo, una nueva persona. Acá no me conocía nadie y me sentía totalmente libre de expresar lo que era. Si me imagino otra vez caminando por Trevisso, retomando la vida de antes, me agarra una gran depresión. Me sentiría muy sola. En cambio, cuando llegué acá me saqué un peso de encima, fue como sentir que ya nadie me estaba mirando detrás de las ventanas, y que también cambiaba mi mirada: por fin podía aceptarme a mí misma.” Queda, desde luego, una pregunta obvia, terrible: mientras las cosas no cambien, ¿cómo la pasan todos esos chicos y chicas que por distintos motivos no pueden escapar del pueblo?
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lunes 5 de mayo de 2008

EL MARICA

RAZONES PARA SALIR DEL ARMARIO


  • Dejar de reproducir un modelo que no se desea.
  • Abandonar el silencio y la soledad que produce el no poder decir nada sobre la vida amorosa.
  • Poder compartir y disfrutar de los espacios públicos
  • Poder militar en favor de los derechos adquiridos
  • ¡Ser libre!

Luz

domingo 4 de mayo de 2008

ESTE AMOR

Este amor de nosotros
nace de la amargura
del imposible abril donde agoniza
un corazón que aprieta las ventanas
con puñales de plata entre las sombras.
Nace de un corazón acorralado
que el mundo azota con brutal palabra,
y hasta sus altas rosas, sus estrellas,
va conviertiendo en sapos, en estiércol,
en carcajada y gestos inconfesables...

Julio Mariscal Montes

viernes 2 de mayo de 2008

AMOR GAY


ARTURO PÉREZ REVERTE
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Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminado por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado. Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios. Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los ví cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia. Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adolescencias dando vueltas, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad. La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone empastillados, reinonas escandalosas y drag queens de vía estrecha. A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura. Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo. Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas.

jueves 1 de mayo de 2008

EL CIELO DIVIDIDO

Gerardo y Jonás se encuentran porque se han buscado. En una primera mirada se descubren cómplices añejos; de ahí una cita, otra, el hotel, la universidad, la intimidad, los besos, la piel, el reencuentro sobre todo, la fusión, la cama, los bares; la sensación de permanecer contra la distancia, contra el tiempo, los va fusionando como en un rito perenne obligado a repetirse, para mantener la continuidad de los acontecimientos vitales.

Julián Hernández.

"El Cielo Dividido" se estrena el 16 de mayo

miércoles 30 de abril de 2008

AUTOESTIMA Y SUPERACIÓN

1. LA AUTOESTIMA
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ANGEL ANTONIO MARCUELLO GARCÍA - PSICÓLOGO
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Las creencias que tenemos acerca de nosotros mismos, aquellas cualidades, capacidades, modos de sentir o de pensar que nos atribuimos, conforman nuestra “imagen personal” o “autoimagen”. La “autoestima” es la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida. Nos sentimos listos o tontos, capaces o incapaces, nos gustamos o no. Esta autovaloración es muy importante, dado que de ella dependen en gran parte la realización de nuestro potencial personal y nuestros logros en la vida. De este modo, las personas que se sienten bien consigo mismas, que tienen una buena autoestima, son capaces de enfrentarse y resolver los retos y las responsabilidades que la vida plantea. Por el contrario, los que tienen una autoestima baja suelen autolimitarse y fracasar.
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Las personas somos complejas y muy difíciles de definir en pocas palabras. Como existen tantos matices a tener en cuenta es importante no hacer generalizaciones a partir de uno o dos aspectos. Ejemplos:
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- Podemos ser muy habladores con los amigos/as y ser callados/as en casa.
- Ser un mal jugador de fútbol no indica que seamos un desastre en todos los deportes.-
- Que no nos salga bien un examen no significa que no sirvamos para los estudios.
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2. ¿CÓMO SE FORMA LA AUTOESTIMA?
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- El concepto de uno mismo va desarrollándose poco a poco a lo largo de la vida, cada etapa aporta en mayor o menor grado, experiencias y sentimientos, que darán como resultado una sensación general de valía e incapacidad. En la infancia descubrimos que somos niños o niñas, que tenemos manos, piernas, cabeza y otras partes de nuestro cuerpo. También descubrimos que somos seres distintos de los demás y que hay personas que nos aceptan y personas que nos rechazan. A partir de esas experiencias tempranas de aceptación y rechazo de los demás es cuando comenzamos a generar una idea sobre lo que valemos y por lo que valemos o dejamos de valer. El niño gordito desde pequeño puede ser de mayor un adulto feliz o un adulto infeliz, la dicha final tiene mucho que ver con la actitud que demostraron los demás hacia su exceso de peso desde la infancia.
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- Durante la adolescencia, una de las fases más críticas en el desarrollo de la autoestima, el joven necesita forjarse una identidad firme y conocer a fondo sus posibilidades como individuo; también precisa apoyo social por parte de otros cuyos valores coincidan con los propios, así como hacerse valioso para avanzar con confianza hacia el futuro. Es la época en la que el muchacho pasa de la dependencia de las personas a las que ama (la familia) a la independencia, a confiar en sus propios recursos. Si durante la infancia ha desarrollado una fuerte autoestima, le será relativamente fácil superar la crisis y alcanzar la madurez. Si se siente poco valioso corre el peligro de buscar la seguridad que le falta por caminos aparentemente fáciles y gratificantes, pero a la larga destructivos como la drogadicción.
- La baja autoestima está relacionada con una distorsión del pensamiento (forma inadecuada de pensar). Las personas con baja autoestima tienen una visión muy distorsionada de lo que son realmente; al mismo tiempo, estas personas mantienen unas exigencias extraordinariamente perfeccionistas sobre lo que deberían ser o lograr. La persona con baja autoestima mantiene un diálogo consigo misma que incluye pensamientos como:
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Sobregeneralización: A partir de un hecho aislado se crea una regla universal, general, para cualquier situación y momento: He fracasado una vez (en algo concreto); !Siempre fracasaré! (se interioriza como que fracasaré en todo).
Designación global: Se utilizan términos peyorativos para describirse a uno mismo, en vez de describir el error concretando el momento temporal en que sucedió: !Que torpe (soy)!.
Pensamiento polarizado: Pensamiento de todo o nada. Se llevan las cosas a sus extremos. Se tienen categorías absolutas. Es blanco o negro. Estás conmigo o contra mí. Lo hago bien o mal. No se aceptan ni se saben dar valoraciones relativas. O es perfecto o no vale.
Autoacusación: Uno se encuentra culpable de todo. Tengo yo la culpa, !Tendría que haberme dado cuenta!.
Personalización: Suponemos que todo tiene que ver con nosotros y nos comparamos negativamente con todos los demás. !Tiene mala cara, qué le habré hecho!.
Lectura del pensamiento: supones que no le interesas a los demás, que no les gustas, crees que piensan mal de ti...sin evidencia real de ello. Son suposiciones que se fundamentan en cosas peregrinas y no comprobables.
Falacias de control: Sientes que tienes una res